El Templo del Cielo, o Tian Tan, es uno de los mayores recintos sagrados de China. Construido durante el reinado de la dinastía Ming, era el lugar en el que el emperador realizaba sacrificios para dar las gracias al Cielo por los frutos obtenidos y rogaba por las futuras cosechas.
El templo se encuentra ubicado en un parque muy agradable que muchos ciudadanos chinos utilizan para practicar tai chi, jugar a las cartas, volar cometas o participar en concurridas clases de baile.
El Templo del Cielo cuenta con una superficie de 273 hectáreas a lo largo de las cuáles se ubican diferentes edificaciones que fueron dedicadas a rendir homenaje al Dios del Cielo. Entre los edificios más importantes destacan los siguientes:
Las edificaciones del Templo del Cielo se conservan en unas condiciones óptimas y constituyen una visita imprescindible. Además, en el parque podréis ver a los ciudadanos más mayores disfrutando de animados bailes y juegos de mesa.
A la salida del metro lo más común es encontrarse con varios conductores de rickshaw que tratarán de convenceros de que el templo está muy lejos. Si no aceptáis sus servicios os enviarán por el camino más largo, por lo que conviene no hacerles caso.
Al sur de la ciudad, en el parque con el mismo nombre.
Recinto: de 6:00 a 22:00 horas.
Puntos de interés: de 8:00 a 17:00 horas
Adultos: 30¥.
Autobús: líneas 2, 6, 7, 15, 17, 20, 34, 35, 36, 39, 41, 43, 60, 105, 116, 120, 122, 610, 705, 707, 723, 743, 800, 803, 807, 812, 813, 819, 822, 957 y 958.



