Además de hacer las visitas imprescindibles, hay muchas otras cosas que hacer en Pekín, te presentamos las actividades más comunes:
Explorar sin prisa los antiguos callejones de la ciudad es la mejor forma de conocer el lado más amable de Pekín. Al recorrer los míticos hutongs tendréis la posibilidad de ver a los ciudadanos realizando sus actividades cotidianas ajenos al bullicio de las grandes avenidas. Podéis recorrerlos a pie o hacer un tour en rickshaw.
El Kung Fu es una de las artes marciales chinas más conocidas a nivel mundial. Resulta todo un espectáculo ver a los monjes Shaolin peleando mientras realizan impresionantes movimientos.
Los acróbatas chinos son capaces de realizar los movimientos más sorprendentes que, combinados con las mejores coreografías, un buen juego de luces, vestuario y música se convierten en un llamativo espectáculo.
La ópera china es una expresión artística muy completa que combina el canto con el diálogo, las acrobacias y las artes marciales inspirando profundos sentimientos.
Para los amantes del deporte nada puede resultar tan gratificante como recorrer los escarpados terrenos de uno de los tramos más interesantes de la Gran Muralla China.
El tramo entre Simatai y Jinshanling es uno de los más escarpados y complicados de recorrer.
Pekín posee agradables lagos en los que resulta todo un placer relajarse con un paseo en barca. Las mejores opciones para esta actividad son el Parque Beihai y el Lago Houhai.
Fundado en 1906, el Zoo de Pekín es uno de los más antiguos de China y posee una gran cantidad de animales endémicos del país.
El zoo posee una colección de más de 14.500 animales entre los que destacan especialmente los osos panda y los tiburones.
El Parque de Atracciones de Pekín fue inaugurado en 1986 y es motivo de una gran controversia debido a que sus personajes y construcciones son copias no autorizadas de las de Disney, Warner Bros y un largo etcétera.